39 años (1959-1998) duró moribunda la República. “La Cuarta”, como aún es recordada, continúa su lastre en una Patria que ahora se piensa y se construye nueva. De ahí la dificultad de superar las marcas imborrables del abandono y la traición de las cúpulas, como las calificaría Hugo Chávez, que violaron la estampa libertaria que corre por la sangre de los venezolanos.
“Es Bolívar que vuelve con su clara visión, con su espada desenvainada, con su verbo y su doctrina. Seamos audaces, nosotros tenemos semillas para reinventar un concepto revolucionario y una práctica revolucionaria propia”.







