En 1970 la Asamblea General de la ONU, a través del Programa Nacional para el Medio Ambiente, instaura esta fecha como el Día Mundial de la Tierra, a fin de recordar los problemas que afectan al planeta y promover acciones que busquen un desarrollo sustentable.
En 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo, cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales y que se instituyeran las políticas necesarias para erradicarlos.
Las Naciones Unidas celebran el Día de la Tierra cada año en el equinoccio vernal (alrededor del 21 de marzo).






