05/05/13.- Yo creo que
nunca, nunca, jamás perdí ni perderé mi amor y mis raíces y mi presencia
física en este pueblo que está aquí. Sabaneta.
El recuerdo así más lejano que yo tengo
de mi padre: un hombre muy joven que llegaba en una bicicleta y además
venía rápido y cuando iba llegando a la casa sacaba una pierna por
encima y se venía en una sola. Frenaba ahí y ¡ras!, ponía la bicicleta.
Mi padre ha sido un hombre muy enérgico toda la vida, yo lo admiraba y
lo admiro muchísimo como mi padre. Es afrodescendiete, negro. Mi madre
catira, catira pelo amarillo, llanera de nacencia y crianza como se
dice. Entonces mi padre lIegaba y uno salía corriendo. ¡Papá, papá que
me trajiste! Bueno y recuerdo el abrazo, me agarraba y me lanzaba
arriba y me agarraba duro. Un hombre fuerte mi padre.







